Género

25 de noviembre de 2017

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

 

Declaración de ADEOM Maldonado

En el día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Maldonado,  manifiesta su compromiso con la convicción de apoyar el combate pacífico, contra uno de los mayores  flagelos de nuestra época contra los derechos humanos.

Este combate necesita de aquellas personas comprometidas en una misión constructiva, que  aspira a una revisión y transformación profunda de situaciones donde se detecta  maltrato físico, psíquico, sexual u otros, hacia las mujeres.

Hacemos llegar nuestro reconocimiento a quienes, desde distintos lugares,  trabajan para que las mujeres o niñas que sufren o han sufrido violencia, no se encuentren desamparadas.   Asimismo a quienes amplifican la conciencia sobre la problemática, permitiendo encontrar soluciones cada vez más definitivas.

                                                                                     El futuro se construye entre todas y todos.

Sub- Comisión de Género

ADEOM

Objetivo general:

Fomentar la equidad de género desde la función pública, oficiando como órgano asesor, propositivo y pro activo en la temática.

 

Objetivos específicos:

1.-  Concientización acerca de equidad de género.

2.- Articulación con los mecanismos de la cultura organizacional, velando por los derechos de los trabajadoras y trabajadores

3.- Fortalecer las redes con  organizaciones públicas y privadas, departamentales y nacionales  en asuntos vinculados con Género.

Perspectiva de Género y  función pública.

                                                                                                                       Mag. Silvia Balladares Sosa

La Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Maldonado, ha decidido conformar una Sub Comisión de Género. En este marco, es importante transmitir en forma breve, que se entiende por Género y de qué forma consideramos que impacta en la estructura organizacional.

Genero es un concepto dinámico, cambiante, que nos acerca a las atribuciones y  comportamientos que  son propios  de los roles masculino y femenino. Hace aproximadamente sesenta años, en el año 1955, John Money (1921-2006), introdujo el concepto de rol de género desde las ciencias médicas y en las ciencias biológicas.  Mas adelante, en el año 1968, con la publicación del libro de Robert Stoller, “Sex and Gender”  se inició un debate terminológico y filosófico acerca de la diferencia u oposición entre naturaleza y cultura,  entendiendo una diferencia sustancial: la separación entre sexo biológico y género social.  Sucede  estrechamente vinculado a las luchas de un  movimiento de mujeres que necesitaba revertir su situación de subordinación en el ámbito laboral,  en las oportunidades socioeconómicas y en el ámbito legal  y de derechos. Asimismo en el plano simbólico, buscando nuevas maneras de autodefinirse.

El concepto de género se refiere  a las características psicológicas y socioculturales que se atribuyen a la pertenencia a uno u otro sexo. Género no es sinónimo de mujer, sino que  plantea cómo, las diferencias en los roles, son sostenidas culturalmente y según el sexo al que se pertenece,  constituyéndose en desigualdades.  Sabemos en la actualidad que no existe ninguna razón natural para ello, tal como confirma la evidencia científica.  Esto ha derribado muchos de los paradigmas en que se basan los supuestos que sostienen las desigualdades.

Los roles de género, determinan gran parte de los pensamientos, sentimientos, percepciones e intuiciones, que forman  estrategias adaptativas de la conciencia a la realidad, y operan como condicionamientos para la aceptación social y los vínculos interpersonales y sociales. El aprendizaje gradual, tanto a nivel consciente como preconsciente, que acompaña la  conformación de la  identidad, roles y relaciones de género,  deviene una forma de ser y hacer en tanto mujeres y hombres. El concepto de género y sus desarrollos teórico prácticos,  tienen el enorme potencial de demostrar que las desigualdades sociales, económicas y de poder entre varones y mujeres,  no obedecen a ninguna razón biológica, ni están enraizadas en la “naturaleza humana”, sino que son un componente constitutivo de las relaciones de poder que estructuran las sociedades.

Entonces  ¿cuáles son los procesos que subyacen al sostén y reproducción de las desigualdades?.  Si observamos con una mirada de género, distintas concepciones científicas, religiosas, políticas, educativas, económicas,  comprobamos la presencia transversal de una concepción de  género.  Se manifiestan como  un  conjunto de expectativas, mandatos, valores y sanciones, que definen  el rol y la identidad esperable. El mayor riesgo que presentan es el de  ahogar el desarrollo de las plenas capacidades y menguar en la autoestima, tensionando a un desvío en la autopercepción y desarrollo de plenas capacidades.

Actualmente, los procesos de construcción de equidad e igualdad, basados en evidencia científica, dejan atrás viejas lógicas sociales, invitando a la reflexión acerca de las prácticas en la vida cotidiana. Sin embargo estos cambios se gestan paulatinamente, invitando al compromiso de la desnaturalización de estas viejas lógicas que impregnan la subjetividad y el hacer individual y colectivo.

Entonces, ¿por qué es importante la existencia de una Comisión de Genero dentro de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Maldonado, que se detenga en  este aspecto en la organización?.

Son varias las razones. Entre ellas encontramos que estas lógicas no escapan a las relaciones laborales, es más, encuentran un ámbito propicio para su repetición. Es importante tener conciencia de que la equidad e igualdad de oportunidades, trasciende los discursos y debe prescindir de valoraciones por género. En este sentido la carta Iberoamericana de la Función Pública, expresa como uno de los principios rectores de todo sistema de la función pública, los de “igualdad de todos los ciudadanos, sin discriminación de género, raza, religión, tendencia política u otras”.

Otra razón es el investimento en el desarrollo de  la función pública, particularmente en el sentido que esta posee de encontrarse al servicio del bienestar de la comunidad, tarea que llevan adelante todos los funcionarios y las funcionarias de la organización. El desarrollo humano  se transparenta en la humanización de las acciones, y cada acción es importante para quien necesita de un servicio público. Lo público implica al servicio de todos y todas y nunca de un grupo en particular, ya que sus acciones son financiadas por toda la comunidad. En este sentido aludimos a la  responsabilidad ética, humana y científica, que conlleva promover la continuidad social de prácticas, pero fundamentalmente de pensamientos y conocimientos que son constructores de realidad, invitando a la revisión de prejuicios y preconceptos como un compromiso con el desarrollo de la función, que permite extender la equidad y no repetir  desigualdades históricas.

La reflexión vertida, tuvo la intención de compartir e informar acerca de desafíos que abren un camino de diálogo y revisión, con el fin de contribuir a   asegurar la equidad de género desde la función pública, que sabemos requiere medidas de acción positiva, siendo la primera de ellas la disposición a re visionar los conceptos y prácticas  individuales e institucionales, atravesados por la praxis pre-reflexiva. En adelante esta será nuestra humilde contribución, a través de un espacio de construcción que nos permita articular y apoyar la tan importante tarea que cada compañero y compañera lleva delante desde su lugar.